Nicanor Parra

Nicanor Segundo Parra Sandoval

Nicanor Segundo Parra Sandoval nació en San Fabián de Alico, un pueblo cordillerano de la Región de Ñuble, en el seno de una modesta familia que lo estimuló desde pequeño en el arte popular. Fue el primero de ocho hermanos​ que nacieron del matrimonio conformado por Nicanor Parra Alarcón,​ profesor primario y músico, y Rosa Clara Sandoval Navarrete, tejedora y modista de origen campesino, aficionada al canto de música folclórica,​ quien ya tenía dos hijas (Olga y Marta) de un primer matrimonio. Su casa en San Fabián era al mismo tiempo la escuela del pueblo. Sin embargo, debido a la actitud bohemia y errática de su padre, y las constantes penurias económicas familiares, afectadas más tarde por la cesantía generada durante la dictadura del general Carlos Ibáñez del Campo, la infancia del joven Nicanor transcurrió entre frecuentes traslados de domicilio, en los que su padre ejerció como profesor primario en regimientos militares, inspector de tranvías y vigilante de cárcel. La familia se mudó a Lautaro, y de allí en 1919 a Santiago, donde fueron por un tiempo acogidos en casa de Ramón Parra, primo de su padre. Luego regresaron a Lautaro,​ e incluso llegaron a desplazarse hasta Ancud. En 1927, con doce años de edad, desde Lautaro llegaron a Chillán, específicamente al barrio de Villa Alegre, donde por fin lograron establecerse.

En 1933 ingresó al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde estudió Matemáticas y Física.​ En un principio también se matriculó en ingeniería, leyes e inglés, pero abandonó estos estudios rápidamente.​ Para financiar sus estudios, continuó vinculado a su antiguo internado, trabajando junto a Millas y Pedraza como inspector.​ En 1935 los tres amigos fundaron la Revista Nueva, distribuida entre los inspectores, profesores y alumnos del Internado. En ella Parra realizó sus primeras publicaciones, incluyendo el cuento titulado «Gato en el camino»,​ un irreverente texto en verso libre que le valió una amonestación del rectorado. Ese mismo año se publicó la Antología de poesía chilena nueva, a través de la cual conoció a exponentes clave de la poesía chilena contemporánea, a los que no tenía acceso desde Chillán.​ Entonces comenzó a sumergirse en la obra de chilenos y españoles contemporáneos, traducciones de los surrealistas franceses y otras vanguardias europeas como el dadaísmo.

En 1937 se graduó como profesor de matemáticas de la Universidad de Chile, y comenzó a ejercer como docente en liceos de Santiago.

Durante la segunda mitad de los años 1950 Nicanor Parra realizó una serie de viajes al extranjero, siendo invitado a Estados Unidos, Perú, Panamá y México, entre otros países, tanto para dictar conferencias académicas como para asistir a talleres y otros eventos literarios.​ En 1958 emprendió un largo viaje a Europa y Asia, donde incluyó en sus destinos a Moscú, Roma y Madrid. Al año siguiente fue invitado al Consejo Mundial de la Paz en Pekín, para lo cual debió hacer escala en Estocolmo.​ En la capital sueca entabló amistad con el escritor Artur Lundkvist, por entonces secretario de la Academia Sueca, en cuya casa conoció además a la escritora Sun Axelsson, con quien tuvo una relación amorosa breve y tormentosa.

Reconocimientos, Obras públicas y el centenario

Luego del retorno a la democracia en su país a comienzos de los años 1990, se reactivaron los reconocimientos en su nombre.​ Hacia 1992 realizó una exposición visual junto al poeta Joan Brossa en Valencia.​ En 1994 el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle le hizo un homenaje por sus ochenta años, junto al escritor José Donoso, quien ese mismo año cumplía setenta. Más tarde la Universidad Diego Portales lo contrató como director de Carrera de Escritura Creativa, un cargo más bien simbólico, y construyó una gran biblioteca bautizada con su nombre. Diversas instituciones y personas particulares intentaron postularlo al Premio Nobel de Literatura en tres ocasiones, en los años 1995, 1997 y 2000. Con motivo del tercer intento de postulación, se realizaron diversas actividades en Santiago, como una Muestra de Artefactos Visuales, conferencias y conversatorios en torno a la antipoesía en el Coloquio Internacional de Escritores e Intelectuales de la Universidad de Chile, muestras audiovisuales sobre su vida y obra en los patios de La Moneda y en la Plaza de la Constitución, obras de teatro basadas en su obra y recitales de poesía en su nombre. Parra no consiguió la candidatura, pero en 2001 fue galardonado con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana de España. Acusando problemas de salud, el premio lo fue a recibir su hijo Juan de Dios, de manos de la Reina Sofía en el Palacio Real de Madrid

El 1 de diciembre de 2011 fue galardonado con el Premio Cervantes, convirtiéndose en el tercer chileno en obtenerlo, luego de Jorge Edwards (1999) y Gonzalo Rojas (2003).​ Carmen Caffarel, entonces directora del Instituto Cervantes, expresó: «el Premio Cervantes reconoce esta vez no solo la valía de un creador universal, sino también la necesidad de la búsqueda de nuevas formas de expresión y la exploración de las fronteras comunicativas del ser humano».​ Excusándose por su avanzada edad, Parra no asistió a la premiación, y envió en su lugar a su nieto Cristóbal Ugarte.

El 7 de junio de 2012 fue galardonado con el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda por su trayectoria y aporte a la literatura hispanoamericana.

El 5 de septiembre de 2014 Parra cumplió cien años, por lo cual se organizaron una serie de actividades conmemorando su vida y obra, como exposiciones con sus «artefactos» y un «parrafraseo» masivo de uno de sus poemas, «El hombre imaginario». Parra se mantuvo alejado de los homenajes, y solo recibió la visita de la expresidenta Michelle Bachelet en su casa en el balneario Las Cruces. Entre los pocos invitados que recibía en Las Cruces durante sus últimos años se encontraban escritores más jóvenes como Alejandro Zambra, su editor Matías Rivas​ o quien fuera su alumna en el Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad de Chile, la escritora Diamela Eltit.

Fallecimiento

Nicanor Parra falleció la madrugada​ del 23 de enero de 2018, a la edad de 103 años,​ en la casa de la familia Parra en La Reina —bautizada por Violeta y Roberto Parra como «la universidad abierta de La Reina»—, donde habitaba desde agosto de 2017.​ Ese mismo día, el Gobierno de Chile decretó dos días de duelo nacional en homenaje al poeta.​ El Museo Violeta Parra abrió un libro de condolencias para la ciudadanía, para ser luego entregado a la familia del poeta.

El 24 de enero, los restos de Parra fueron trasladados a la Catedral Metropolitana de Santiago, donde se realizó su velatorio, al cual asistió la presidenta Michelle Bachelet​ y el presidente electo Sebastián Piñera. El funeral de Parra fue realizado en la parroquia La Asunción de Las Cruces, y luego sus restos fueron trasladados a la que fue su casa en dicha localidad, donde se enterraron en una ceremonia íntima, a la cual también acudió la presidenta Bachelet.

Fuente: Wikipedia

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